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Al momento del asalto, los policías retirados se habían
detenido a tomar un café en un puesto callejero y el cafetero que
los atendía se asustó, intentó huir y fue atropellado
por un auto, por lo que debió ser hospitalizado.
El comisario inspector Sebastián Seggio, informó que el
hecho ocurrió a las 8.35 en Alfredo Berro, entre Casares y Sarmiento,
a 20 metros del Jardín Japonés y frente al ingreso principal
al Club de Amigos.
Los dos policías, ambos suboficiales retirados iban a bordo de
una camioneta Peugeot Partner blanca de la empresa General Sweet, a la
que pertenecen las heladerías Pérsico. Según Seggio,
los suboficiales se detuvieron en un puesto callejero para tomar un café
y fueron interceptados con fines de robo por tres delincuentes armados
que se bajaron de un Wolkswagen Bora celeste..
Los ladrones, segun los testigos, portaban pistolas ametralladoras y
se movilizaban en un Fiat Palio, del que bajaron para encarar a los dos
custodias, que estaban vestidos de civil y habían cerrado con llave
la camioneta para ir tomar un café.
"Se acercaron , dijeron que era un asalto, el personal se resistió,
dijeron que eran policías y los delincuentes inmediatamente efectuaron
disparos que le provocaron la muerte a los dos suboficiales", detalló
Seggio. Según dijeron fuentes policiales a Télam, a los
fallecidos se les detectaron a primera vista cinco y ocho orificios de
bala, respectivamente.
Daños colaterales
El cafetero del puesto intentó escapar corriendo, pero fue atropellado
por un auto que pasaba por el lugar, cuyo conductor luego lo llevó
herido al hospital Fernández. El lesionado fue identificado por
las fuentes como Paulino Baldol, de 55 años, quien se halla internado
fuera de peligro con politraumatismos, según dijo a Télam
el director del SAME, Alberto Crescenti, quien negó que la víctima
haya sido baleada.
Tras el ataque a tiros en el que resultaron muertos el custodio Juan
Carlos Rojo y su compañero de apellido Navarrete, los delincuentes
escaparon en el auto. En el lugar quedaron los cuerpos y la camioneta
que tripulaban los suboficiales, con dinero de la recaudación en
su interior.
No obstante, un jefe policial dijo que se detectó un vidrio roto
de la Partner, por lo que es posible que los ladrones hayan alcanzado
a agarrar algún bolso o paquete con dinero.
El monto hallado en la camioneta no fue aún informado por los
pesquisas, que procuraban establecer si la banda llegó a robar
dinero o no, en base a la información suministrada por la empresa
sobre la recaudación realizada hasta ese momento.
El comisario inspector Seggio aseguró que los suboficiales fueron
víctimas de un hecho de robo y descartó otra motivación.
"No hay ninguna otra cosa que no sea un robo común que, desgraciadamente,
le costo la vida a dos hombres retirados de la Policía Federal
Argentina ", expresó. "Los delincuentes intentaron llevarse
el dinero, esa fue la intencionalidad", añadió Seggio,
quien dijo que el tiroteo se desencadenó por "la reacción
de los policías y aparentemente la de un particular que se acercó"
al lugar.
El comisario inspector aseguró que hay testigos "muy importantes
para esclarecimiento del hecho" y que numerosos pesquisas de la fuerza
están volcados a la investigación, entre ellos policías
de Robos y Hurtos. En tanto, peritos de la Policía Científica
relevaron el lugar del hecho, donde hallaron vainas servidas, y tras los
primeros peritajes levantaron los cuerpos de los suboficiales asesinados,
derivados a la morgue judicial.
Horas después , los investigadores encontraron el auto que habrían
utilizado los asesinos. Se trata de un Volkswagen Bora, color celestem,
a sólo 200 metros del lugar donde sucedió el hecho.
(fuente: criticadigital.com/ Telam/Perfil)
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