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Muchos conductores estacionan todos los días frente
al Hipódromo, sobre Libertador, aunque está prohibido. La
situación es aprovechada por un grupo de cuidacoches, que les cobra
entre $ 4 y $ 10 por auto. Como "servicio adicional", tapan
las patentes para eludir así las fotomultas. Para aprovecharlo
el espacio, colocan los autos a 90 grados. El Gobierno porteño
admite que los sistemas utilizados hasta ahora no alcanzan para revertir
una costumbre tan arraigada.
El furor por las tragamonedas general movimiento las 24 horas de cada
día. En el estacionamiento interno hay lugar de sobra, pero muchos
estacionan sobre la avenida, donde un grupo de tres o cuatro jóvenes
les cobra por estacionar en un espacio público. La tarifa varía
según la demanda y siempre es menor a la que deberían abonar
dentro del Hipódromo, donde la hora cuesta $ 8 y la estadía
$ 18 (hay un servicio de valet parking a $ 25).
Un empleado de seguridad contó que muchos de los clientes que
dejan el auto en la calle sufren robos, aunque en la mayoría de
los ingresos hay agentes de la Policía Federal custodiando. "Enfrente
es más peligroso", advierte esa misma persona, señalando
hacia el Campo de Polo. Un taxista que suele descansar ahí lo confirma.
"A mí me robaron el estéreo una noche que vine a jugar".
En territorio "trapito"
"Es la primera vez que vengo, no tenía idea que era peligroso",
respondió un hombre de unos 40 años luego de acceder a pagar
$ 4. Atrás llegan dos mujeres con otro hombre, con la misma respuesta.
Mientras tanto, el trapito que los atendió tapa las patentes. Primero
con un papel, y luego con bolsas de nylon. Nunca dejar de hablar por teléfono
ni de caminar. En la otra mano, tiene el dinero recaudado.
El Gobierno porteño decidió apelar a las fotomultas para
intentar liberar la zona. "Todos los días, cerca de las 20,
pasa la camioneta y saca fotos", confirmó un empleado del
Hipódromo. Pero no alcanza para modificar la situación.
Por eso, desde de la Subsecretaría de Transporte de la Ciudad ahora
prometen "un operativo sorpresa durante quince días".
Los cuidacoches, no sólo se encargan de tapar las patentes, también
retiran los stickers que pegan los inspectores de la Comuna a los autos
en infracción. Como pasan varias horas del día en la zona,
hace poco tiempo se adueñaron de una garita blanca sobre la vereda,
cerca de la salida del personal. A pocos metros, un cartel informa: "Uso
de tarjeta blanca, días hábiles de 21 a 22.30, sábados,
domingos y feriados de 14 a 22.30".
Desde Dorrego hasta la entrada principal, los autos mal estacionados
generan mayores trastornos al tránsito porque la fila de taxis
queda en doble fila, generando un embudo al girar hacia la mano que va
para la General Paz. "Si no hay carreras, es peor, porque no hay
mucho movimiento y somos más esperando", cuenta un chofer
que suele frecuentar esa parada. Igualmente, el ambiente en ese sector
es distinto. "Trabaja gente grande y es tranquilo. El problema está
más allá de la entrada", revela la misma fuente. Otro
problema son las terminales de colectivos improvisadas que hay en la zona
y complican la circulación.
Los fines de semana, el caos de tránsito en la zona se multiplica.
Generalmente hay carreras y el estacionamiento a 90 o 45 grados es en
ambas manos. Incluso se amplía a Dorrego, a pesar de que hay un
estacionamiento privado de dos pisos. "Generalmente está vacío,
aunque cobran un poco más barato", confirma un responsable
de seguridad del Hipódromo.
Qué dice la ley
En avenidas de doble mano está prohibido estacionar en ambas aceras
los días hábiles de 7 a 21. La excepción son 9 de
Julio, Perito Moreno, Leandro Alem, Paseo Colón y Sáenz,
donde está prohibido todos los días las 24 horas.
Terminales en Dorrego
Sobre Dorrego, entre Libertador y Cerviño, dos líneas de
colectivos, la 166 y la 10, improvisaron terminales. Los micros se estacionan
de la mano derecha afectando el tránsito que va a hacia Luis M.
Campos. El problema de las cabeceras de colectivos se expande por toda
la zona de Plaza Italia y Palermo y se remonta a marzo de 2005, cuando
varias de esas líneas tuvieron que abandonar un predio frente al
Regimiento de Patricios, en la avenida Bullrich, por orden de la Ciudad.
Luego, fueron mudadas al Paseo de la Infanta, y más tarde a la
avenida Casares, entre Sarmiento y Figueroa Alcorta.
(fuente: clarin)
Por seguridad vial
Prohibirán estacionar junto al Hipódromo
Mantendrán la parada para taxis
El gobierno porteño prohibirá el estacionamiento en la vereda
y junto al Hipódromo de la ciudad de Buenos Aires. Así lo
detalla una resolución publicada recientemente en el Boletín
Oficial.
La medida sólo empezará a regir en aproximadamente 15 días
y prohibirá el estacionamiento todos los días, durante las
24 horas, en los siguientes tramos: Libertador, entre Dorrego y Olleros
(mano hacia el Norte). Libertador, entre Dorrego y José Ortega
y Gasset (mano hacia el Sur).
Los funcionarios evaluaron la peligrosidad que significan los más
de mil automóviles estacionados a 45° en ambos lados de la
avenida. "El estacionamiento sólo estaba permitido para las
fiestas hípicas, pero se ha generalizado y provoca serios inconvenientes,
especialmente para el tránsito que ingresa por la avenida Dorrego,
hacia Libertador".
Sin embargo, se permitirá a los taxis seguir estacionando junto
al Hipódromo.
La disposición tiene carácter experimental durante 90 días.
Pasado ese lapso el Poder Ejecutivo local enviará un proyecto a
la Legislatura para que se transforme en definitiva. (fuente. Clarin,
La Nación, foto: Andres Parcero)
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