El Angelito de Palermo Inicio
El Angelito de Palermo Actualidad
El Angelito de Palermo Legislatura
El Angelito de Palermo Ciudad
El Angelito de Palermo Información general
El Angelito de Palermo El Angelito de paseo
El Angelito de Palermo Dimensión inadvertida



  Actualidad

OTRO ESPACIO PÙBLICO PRIVATIZADO
Invasión de manteros en Caballito

  Los vecinos se quejan. Los libreros, artesanos y manualistas habilitados en el Parque Centenario, también. Hace seis meses se instalaron 250 manteros: hoy ya son más de 700. Organizados por militantes del Partido Obrero, que reparten los lugares y reciben una contribución de 5 pesos. El Gobierno porteño estudia el tema.


Parcelado. Desde el CGP local dicen que van a tratar de organizarlos, pero dentro del marco de la ley. La agrupación de manteros amenazó con cortes de calle.
Mientras Graciela ensarta un chorizo recién traído de Liners en un pinche parrillero y su colaborador empieza a preparar el fuego para la choripaneada sobre lo que queda de pasto, decenas de manteros terminan de instalarse en los lugares que ocupan desde hace meses.

Son las once del sábado y como todos los fines de semanas, cientos de vendedores se acercan al Parque Centenario para ofrecer su mercaderia: desde ropa usada y nueva y antigüedades, hasta accesorios para la pesca con mosca, y celulares.

En la mayoría de las mantas hay objetos anacrónicos como máquinas de escribir, películas en VHS, juguetes de madera o muñecas de porcelana, el caparazón de un tatú carreta o souvenires del Gauchito Gil.

Por su tremendo y repentino crecimiento, algunos vecinos ya bautizaron a la flamante feria como “La Salada de Caballito”. Venden ropa y zapatillas truchas, camperas deportivas imitación, reproductores de mp3, memorias para cámaras digitales y hasta celulares de última generación liberados, “¿Cuál querés?” ofreció uno de los puesteros que desde un gazebo instalado en plena vereda, exhibía decenas de modelos.


Shopping popular
En el Parque Centenario conviven tres ferias. La de los libreros, que suma unos 60 puestos oficiales, la de los artesanos y manualistas, que comprende unos 400 más que son mantenidos por el Gobierno porteño, y la de mayor crecimiento, la de los manteros “ilegales”, que se organizan a través de una cooperativa con reglas propias.

A principio de marzo, la Agrupación de Trabajadores Parque Centenario (ARPC) comenzó a organizar a los primeros 250 manteros del lugar. Pero con la ayuda y coordinación del Partido Obrero, hoy se convirtieron en más de 700 puesteros que forman un camino de ofertas de todo tipo que recorre la Av. Patricias Argentinas entre el Instituto de Oncología Marie Curie y la feria estable de libreros.

El que quiere vender algo allí, tiene que pedirle permiso al PO, que dispone de siete coordinadores intercomunicados con handies y planillas que administran las parcelas de dos metros cuadrados que ellos mismos lotearon en un lugar público.

Dicen que no cobran, pero piden una contribución que oscila entre $ 1 y $ 5 y tienen ciertas exigencias: “Para dejarnos vender tenemos que respetar sus reglas, nos piden que vayamos a las asambleas que hacen todos los jueves y que respetemos a los delegados”, confía con un poco de bronca una de las puesteras. Elvira, una jubilada que llegó con su valija llena de productos desde la provincia, tuvo que pedir por favor que le den un lugar. Un coordinador la ubicó. Le tuvo que dar cinco pesos.

A pesar de las exigencias administrativas del PO, la feria no para de crecer: todos los fines de semana se suman entre 20 y 40 nuevos puesteros que migran de otras plazas. Le van ganando espacio a los boulevares y al parque. A simple vista se nota que los manteros necesitan de la feria porque es su única fuente de ingresos, viven de lo que venden. Pero a algunos vecinos les preocupa el creciente “desorden”: dicen que dejan todo sucio, que no tienen lugar para caminar o andar en bicicleta y que no son nadie para invadir “su” espacio público.


Enfrentados. “Los mismos vecinos que se quejan de nosotros son los primeros que nos vienen a comprar y que ensucian el parque con la caca de sus perros. Nosotros lo hacemos por necesidad y encima, cuando nos vamos, limpiamos todo porque somos ordenados”, discute Estela, que llegó hace pocos meses con su manta y vive de los libros, cacerolas y tuppers que vende.

Juan Carlos, vecino yjubilado opina: “Es lamentable que este espacio pensado para que la gente lo disfrute sea ocupado y prendan fuego en cualquier lado sin controles, pero entiendo que es un problema social de fondo y hay que dejarlos instalarse”.

Una guerra declarada
Los artesanos que trabajan en el Parque Centenario recuerdan todo el tiempo las profundas diferencias que los separan de los manteros. Dicen que ellos están inscriptos en la Dirección de Ferias y Mercados (del Gobierno porteño) y que debieron pasar un “examen” para demostrar que producen lo que venden de forma artesanal, que no “revenden productos ni chinos ni robados”.

Uno de los asesores del CGPC Nº 6 reconoce en off su preocupación: “El principal problema del parque son los manteros porque se multiplican como hongos y son un peligro porque obstruyen la entrada de ambulancias en los hospitales de la zona”, se queja.

El director del CGP de Caballito, Marcelo Iambrich, aclara que “la idea es ordenar el parque y que se cumpla con la ley porque para que haya un puesto tiene que haber una feria, con una cantidad determinada de gente y con especificaciones oficiales y los manteros no cumplen con nada”, indica y aclara que no posee competencia de Policía para tomar las riendas del asunto.

El ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, reconoció que encaró diversas conversaciones con los grupos políticos que organizan a los manteros para ver cómo pueden ser ordenados. “Estamos estudiando varias opciones porque así como están no pueden seguir”, adelantó.

Bastante precavidos, algunos delegados de la Agrupación de Trabajadores Parque Centenario (ARPC) amenazaron sin vueltas: “Si nos hinchan mucho las pelotas, les vamos a terminar cortando la calle a Macri”. (fuente y foto: perfil.com)



  El Angelito de Palermo

  Escríbanos
  Editor: Sebastián Pérez
  Teléfono: 155 1816218